lunes, 28 de junio de 2010

A propósito de Waits


Bob Dylan lo tiene como uno de sus super héroes; Primus le rinde pleitesía; la bella Scarlett Johansson le hace un homenaje; Francis Ford Coppola le acomoda un proyecto a modo con tal de colaborar con él. Podríamos llenar este espacio con la lista de celebridades que admiran y respetan a Tom Waits.
Ante la carencia de libros que nos acerquen a este tipo de iconos pop, la edición en castellano de la biografía escrita por Barney Hoskyns (Oxford, 1959) no es un hecho menor. Además de la amplia –la hechura del volumen le tomó varios años- y acuciosa investigación, tuvo que sortear con la reticencia del propio Waits para escudriñar sobre su vida. Cuenta que unas horas de de tener una entrevista con Keith Richards para hablar del biografiado, el guitarrista de los Stones canceló argumentando que no era conveniente hablar de su colega.
Pese a las contrariedades el oficio del periodista no mengua y presenta un material basto. Aclara información sobre Waits: desmiente la leyenda de que nació dentro de un taxi, pero también analiza el desenvolvimiento de su obra. La influencia de escritores beats como Burroughs, Ginsberg o Kerouac, sobre todo en sus primeros discos es revisada a detalle, lo mismo que la presencia de esa especie de figura paterna que resultó Charles Bukowski. Sin hacer apologías, el investigador profundiza en las mutaciones que el propio músico ha creado sobre si mismo. Lo ubica en su origen como la antítesis de la resaca hippie. Mientras las grandes estrellas del rock emigraban de la ciudad al campo, léase Neil Young, Dylan o los Eagles, por ejemplo, Waits en Los Ángeles y Bruce Springsteen en Nueva Jersey, emergieron como los trovadores urbanos más destacados de su generación. Sin embargo, la inquietud poliédrica de Tom Waits lo llevó a reinventarse. Dejó la imagen de vagabundo y semi beat jazzista para apostar por una línea más innovadora que lo convierte en el gurú del rock alternativo, siempre apuntalado por su esposa Kathleen Brennan. Ha perfeccionado su propuesta de tal modo que si bien no ha cedido un ápice, sí ha perdido en su capacidad para conmover. A juicio de Hoskyns, en su afán por ir más allá ha perdido la conexión con el alma humana, rasgo que en su momento lo convirtió en uno de los mayores letristas de la Unión Americana.
El fresco trazado por el periodista abarca las facetas creativas del biografiado: su paso por el cine, sus incipientes aproximaciones al teatro y la construcción de su mítica figura. Si bien habla de sus problemas de adicciones, en especial con el alcohol, no se regodea en las situaciones de escándalo, todo lo contrario se centra en su aspecto artístico. Sin duda uno libro a la altura del propio Tom Waits.

jueves, 9 de julio de 2009

Calamaro again

Volvió Andrés Calamaro y ahora ofreció un concierto más íntimo, sobre todo al principio, digamos la primera hora. Canciones tranquilas y algunos tangos, el argentino estuvo eufórico y como el mismo dijo un poco sobrado, pero al final de cuentas eso es el rock. La siguiente hora y media fue puro guitarrazo macizo. Incluso para el final, antes de cerrar con Sin documentos, dos tipos se agarraron en golpes y el músico dejó de tocar y les dijo que si querían pelear tenían su bendición pero afuera. Chistoso. Pocos latinos rockean como Calamaro, quizá sólo Charly y por supuesto el master Jaime López, cuando se lo propone.

martes, 20 de enero de 2009

¿Será Obama?


Veo los noticieros y periódicos de medio mundo. El espacio lo domina Obama, el nuevo presidente de los Estados Unidos. ¿Es en verdad el mesías que todo mundo espera?, ¿Puede cambiar un hombra la inercia de un mundo donde predomina la estupidez? No creo. No entiendo la inocencia y la buena fe de quienes creen en él. Entiendo el carácter simbólico, él mismo le digo a su esposa una vez que su simple llegada a la Casa Blanca ya representaba un cambio. Cierto. Pero a nivel económico, que fue por lo que votaron los estadunidenses por él, poco podrá hacer. Las multinacionales, los empresarios, traficantes de armas o drogas, ¿en verdad estarán dispuestos a ceder en algo?
El llamado "Hombre del año", espero no sea un producto más de la mercadotecnia.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sobre Alejandro Escovedo

Texano de nacimiento. Fue telonero de los Sex Pistols. Su sonido tiene ecos de punk, rock y country. Junto con su hermano Javier, fundó los True Belivers. Luego Alejandro prefirió andar en solitario y su hermano se unió a los Blues Travelers, también recomendables. Una enfermedad grave estuvo a punto de dejarlo fuera de circulación, pero al final se repuso y ha vuelto al camino. Su nuevo disco Real Animal, fue producido por Tony Visconti y es una auténtica maravilla. Por suerte, se puede conseguir en México, lástima que sea el único disponible por estos lares, como sea es de lo mejor que se ha grabado en los últimos años. Aquí los dejo con su actuación al lado de Bruce Springsteen, la canción es "Always a friend" y es del propio Escovedo.

he vuelto


Justo cuando el año está por terminar retomo el blog, y lo hago prometiéndo más constancia, algo que quienes me conocen saben que es un reto mayúsculo.

Acabo de ver la nueva película de Woody Allen: Vicky Cristina Barcelona. Me genera opiniones encontradas. Por principio la belleza de Scarlett Johansson y Penélope Cruz está aprueba de cualquier comentario. Segundo, Woody Allen no tiene término medio. Están quienes lo odian y lo aman. Su fila de devotos es grande. Cierto es que aprendió bien del maestro Igmar Bergman, y tanto aprendió que decidió satirizar la comedia humana, al saberse que no podría superar lo hecho por el director sueco. Cierto es también que tanto Match Point como Cassandra's dream, sus incursiones en la tragedia, me han parecido afortunadas por decir lo menos. Me gusta el modo en que se reinventó Woody Allen con ambos filmes.
Sin embargo, Vicky Cristina Barcelona, tiene algunas fallas demasiado elementales como errores de iluminación. Hay una escena donde Javier Bardem prende una lámpara y se enciende toda la habitación, por ejemplo. Respecto a la historia, es un enrredo interesante sobre la complejidad en las relacines de pareja. Lo que puede terminar en un melodrama, es llevado al nivel extremo de la sátira. Hay personajes forzados, pero al final el resultado lo justifica. Soy seguidor de Woody Allen y casi incondicional, como también lo soy de Scorsese, aunque parezca que ambos ya vieron pasar sus mejores tiempos.

miércoles, 6 de agosto de 2008

sobre la felicidad

Acabo de terminal "Dietario voluble", el nuevo libro de Enrique Vila-Matas y hay una cita que me da vueltas. Se trata de una frase del aforista Outil O'Toole: "He conocido la felicidad, pero no es lo que me ha hecho más feliz".

domingo, 3 de agosto de 2008

Al Lewis


Hace unos días vi el documental Goodbye, America (2006), del director español Sergio Oksman. El protagonista es Al Lewis, actor que he de reconocer, más allá de papel como "El abuelo" de la Familia Monster, no me decía nada. Es más tengo que reconocer que me entere de su nombre cuando vi el cartel de la película. Mi expectativa sobre la película era conocer la historia de alguien, que bien podría ser la metáfora perfecta de lo que los melomanos llaman "one hit wonder". Pero vaya sorpresa, Lewis fue en realidad, un activista de una sola pieza. Vivió el McCarthysmo. Más allá de su vida en Hollywood, Oksman se centra en el perfil político del actor. Los ochenata minutos del filme transcurren mientras lo maquillan antes de salir al escenario para hacer una escenificación más del vampiro que lo hizo famoso en la televisión. Una primera reflexión para rescatar es cuando confiesa no entender por qué a la gente le gusta ir a ver un espectáculo que les transmita miedo, "quizá porque nunca lo han sentido en verdad", dice este hombre que sabía lo que era estar en frente de batalla. Hacia el final, Lewis tenía un programa de radio crítico e irreverente, en México, sólo Marcelino Pereyó es capaz de hacer algo parecido. En resumen el documental no tiene desperdicio. Por lo demás no deja de llamarme la atención que lo haya filmado un español, quizá este sea el mejor homenaje que vio los peores momentos del siglo XX en los Estados Unidos -el crack económico, Vietnam, Corea, Kennedy, Nixon, el 11-S- y nunca bajó la guardia. El cine independiente norteamericano -porque el otro es imposible-, le debe un homenaje digno a Al Lewis.