martes, 20 de enero de 2009

¿Será Obama?


Veo los noticieros y periódicos de medio mundo. El espacio lo domina Obama, el nuevo presidente de los Estados Unidos. ¿Es en verdad el mesías que todo mundo espera?, ¿Puede cambiar un hombra la inercia de un mundo donde predomina la estupidez? No creo. No entiendo la inocencia y la buena fe de quienes creen en él. Entiendo el carácter simbólico, él mismo le digo a su esposa una vez que su simple llegada a la Casa Blanca ya representaba un cambio. Cierto. Pero a nivel económico, que fue por lo que votaron los estadunidenses por él, poco podrá hacer. Las multinacionales, los empresarios, traficantes de armas o drogas, ¿en verdad estarán dispuestos a ceder en algo?
El llamado "Hombre del año", espero no sea un producto más de la mercadotecnia.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sobre Alejandro Escovedo

Texano de nacimiento. Fue telonero de los Sex Pistols. Su sonido tiene ecos de punk, rock y country. Junto con su hermano Javier, fundó los True Belivers. Luego Alejandro prefirió andar en solitario y su hermano se unió a los Blues Travelers, también recomendables. Una enfermedad grave estuvo a punto de dejarlo fuera de circulación, pero al final se repuso y ha vuelto al camino. Su nuevo disco Real Animal, fue producido por Tony Visconti y es una auténtica maravilla. Por suerte, se puede conseguir en México, lástima que sea el único disponible por estos lares, como sea es de lo mejor que se ha grabado en los últimos años. Aquí los dejo con su actuación al lado de Bruce Springsteen, la canción es "Always a friend" y es del propio Escovedo.

he vuelto


Justo cuando el año está por terminar retomo el blog, y lo hago prometiéndo más constancia, algo que quienes me conocen saben que es un reto mayúsculo.

Acabo de ver la nueva película de Woody Allen: Vicky Cristina Barcelona. Me genera opiniones encontradas. Por principio la belleza de Scarlett Johansson y Penélope Cruz está aprueba de cualquier comentario. Segundo, Woody Allen no tiene término medio. Están quienes lo odian y lo aman. Su fila de devotos es grande. Cierto es que aprendió bien del maestro Igmar Bergman, y tanto aprendió que decidió satirizar la comedia humana, al saberse que no podría superar lo hecho por el director sueco. Cierto es también que tanto Match Point como Cassandra's dream, sus incursiones en la tragedia, me han parecido afortunadas por decir lo menos. Me gusta el modo en que se reinventó Woody Allen con ambos filmes.
Sin embargo, Vicky Cristina Barcelona, tiene algunas fallas demasiado elementales como errores de iluminación. Hay una escena donde Javier Bardem prende una lámpara y se enciende toda la habitación, por ejemplo. Respecto a la historia, es un enrredo interesante sobre la complejidad en las relacines de pareja. Lo que puede terminar en un melodrama, es llevado al nivel extremo de la sátira. Hay personajes forzados, pero al final el resultado lo justifica. Soy seguidor de Woody Allen y casi incondicional, como también lo soy de Scorsese, aunque parezca que ambos ya vieron pasar sus mejores tiempos.

miércoles, 6 de agosto de 2008

sobre la felicidad

Acabo de terminal "Dietario voluble", el nuevo libro de Enrique Vila-Matas y hay una cita que me da vueltas. Se trata de una frase del aforista Outil O'Toole: "He conocido la felicidad, pero no es lo que me ha hecho más feliz".

domingo, 3 de agosto de 2008

Al Lewis


Hace unos días vi el documental Goodbye, America (2006), del director español Sergio Oksman. El protagonista es Al Lewis, actor que he de reconocer, más allá de papel como "El abuelo" de la Familia Monster, no me decía nada. Es más tengo que reconocer que me entere de su nombre cuando vi el cartel de la película. Mi expectativa sobre la película era conocer la historia de alguien, que bien podría ser la metáfora perfecta de lo que los melomanos llaman "one hit wonder". Pero vaya sorpresa, Lewis fue en realidad, un activista de una sola pieza. Vivió el McCarthysmo. Más allá de su vida en Hollywood, Oksman se centra en el perfil político del actor. Los ochenata minutos del filme transcurren mientras lo maquillan antes de salir al escenario para hacer una escenificación más del vampiro que lo hizo famoso en la televisión. Una primera reflexión para rescatar es cuando confiesa no entender por qué a la gente le gusta ir a ver un espectáculo que les transmita miedo, "quizá porque nunca lo han sentido en verdad", dice este hombre que sabía lo que era estar en frente de batalla. Hacia el final, Lewis tenía un programa de radio crítico e irreverente, en México, sólo Marcelino Pereyó es capaz de hacer algo parecido. En resumen el documental no tiene desperdicio. Por lo demás no deja de llamarme la atención que lo haya filmado un español, quizá este sea el mejor homenaje que vio los peores momentos del siglo XX en los Estados Unidos -el crack económico, Vietnam, Corea, Kennedy, Nixon, el 11-S- y nunca bajó la guardia. El cine independiente norteamericano -porque el otro es imposible-, le debe un homenaje digno a Al Lewis.

viernes, 18 de julio de 2008

algo sobre Partitura para mujer muerta


Algo de Partitura para mujer muerta de Vicente Alfonso, publicado en Vértigo 383:

La obra de Vicente Alfonso indaga en torno del asesinato de una joven, pero el telón de fondo es la descomposición social. Si estábamos acostumbrados a que por más corrupción y muerte siempre llegaría un Marlowe, Carbalho o Montalbano a poner un poco de orden, ya no es así. Hoy el desencanto de la novela negra es tal que apenas hay espacio para la redención. Todavía hace unos meses leíamos el surgimiento del nuevo antihéroe policiaco en tierras culichis: el Zurdo Mendieta de Élmer Mendoza. Sin embargo, en la novela del Alfonso no hay espacio para este tipo de personajes.

sobre La noche del caníbal


Algo sobre "La noche del caníbal" de Luis Jorge Boone, publicado en Vértigo 382:

Laberintos circulares narra la paradoja de “el verdugo que siente tal compulsión por matar que termina decapitándose”. El inicio de Oblivion es en sí mismo un relato: “Se levantó de la cama en busca del último frasco de loción y, al encontrarlo vacío, supo que el aroma provenía de su memoria”. Una minificción hecha y derecha, el resto del cuento merece lectura, pero no consigue la contundencia de su inicio. La recta final la constituyen Telarañas, Mandrágula y La noche del caníbal. Con su peculiaridad, cada texto ronda los bordes de la locura y la realidad. El primero plantea la neurosis de quien espera día a día la muerte. El segundo camina sobre el sendero que traza el deseo. Del último habría que destacar su carácter rulfiano. Al interior y en los alrededores de una mina, el protagonista confronta su pasado con su presente, el mundo de los vivos con el de los muertos.